10.18601/16578651.n30.14

Sanmartino, J. (Comp.) (2020).
La teoría del Estado después de Poulantzas. Prometeo, 320 p.

Germán Darío Valencia Agudelo*

* Doctor en Estudios Políticos. Director de la revista Estudios Políticos; miembro del Grupo Hegemonía, Guerras y Conflictos, Instituto de Estudios Políticos, Universidad de Antioquia Medellín (Colombia). [german.valencia@udea.edu.co]; [https://orcid.org/0000-0002-6412-6986].

Recibida: 21 de agosto de 2021 / Aceptada: 23 de agosto de 2021

Para citar esta reseña: Valencia Agudelo, G. D. (2022). La teoría del Estado después de Poulantzas. [Reseña de: Sanmartino, J. (comp.) (2020). La teoría del Estado después de Poulantzas. Prometeo]. OPERA, 30, pp. 253-256. DOI: https://doi.org/10.18601/16578651.n30.14


Después de cuatro décadas de haberse declarado la muerte del Estado por parte de David Easton (Boron, 2003, p. 263) -y con ello, su abandono como categoría central y tema de investigación en las ciencias sociales-, la institucionalista histórica Thendal Skocpol anunció, al final del decenio de 1980, que se podía hablar de un regreso del Estado "al primer plano" (2007, p. 169). Reapertura que, a partir de ese momento, generó una extensa producción literaria sobre el Estado en el mundo académico, con Robert Jessop, Fred Block, Michael Mann y Joel Migdal, entre los principales referentes.

Esta dinámica indagativa fue posible gracias a los trabajos previos de autores como Michel Foucault y Pierre Bourdieu, quienes, a pesar del cierre en la agenda, no pararon de reflexionar sobre el poder y el Estado. Pero, tal vez uno de los autores que más contribuyó a que este actor político no muriera como objeto de indagación fue el greco-francés Nicos Poulantzas. Este pensador avanzó, durante las décadas de los sesenta y setenta, en el desarrollo del programa de investigación marxista sobre el Estado, trabajo que lo llevó a escribir, entre otros textos, Poder político y clases sociales en el Estado Capitalista en 1968 y Estado, Poder y Socialismo en 1978, lo que generó nuevos caminos sobre el tema, que han perdurado hasta el presente.

Según Jorge Sanmartino, quien es el compilador del libro que aquí se reseña, Poulantzas logró con su trabajo dejar claros los mapas sobre los "planos subterráneos" o "códigos secretos" por donde florecerían los nuevos caminos para las indagaciones teóricas sobre el Estado. Infortunadamente, su muerte prematura en 1979, no permitió que este completara su programa de investigación, pero en sus textos se encuentran muchas de las preguntas que hoy persisten y guían las indagaciones sobre este tema en las ciencias sociales, lo cual hace que su pensamiento siga vigente y deba de hablarse necesariamente de un antes y un después de Poulantzas. Idea que es defendida por Sanmarino, al advertir que estamos ante un libro que reconoce a "uno de los máximos exponentes de la empresa de reconstrucción del marxismo en términos estructurales y, sobre todo, uno de los arquitectos privilegiados de la reconsideración estratégica sobre la política y el Estado como ámbitos de transformación social de Occidente" (p. 17).

El libro La teoría del Estado después de Poulantzas, publicado en 2020 por la editorial argentina Prometeo, es un reconocimiento a este importante aporte al estudio del Estado. En él, Jorge Sanmartino y su equipo de trabajo logran entregarnos a los hispanohablantes una oportuna obra sobre "aquello que dejó esbozado, pero pendiente, en la obra de Poulantzas y otras corrientes externas al campo del marxismo" (Thwaites, 2020, p. 13). Allí aparecen los defensores y continuadores del pensamiento del greco-francés, como Robert Jessop -quien, desde la década de los ochenta estudió su pensamiento y defendió su trabajo (1982, 1985)-, o Álvaro García Linera; y también, otros autores críticos que exploran o reelaboran visiones alternas del Estado, como Fred Block, Michael Mann y Joel Migdal.

En este sentido, el texto presenta una diversidad de autores y formas de estudiar el Estado. Pone en diálogo las ideas marxistas desarrollas por Poulantzas con otras más actuales provenientes de la sociología, el institucionalismo histórico y las teorías culturalistas, lo que la convierte en una obra de gran riqueza teórica, que coincide en intentar explicar -con mayor y menor éxito- al Estado. Son visiones que, si se quiere, buscan complementar el estudio de un objeto que es difícil de comprender y explicar y, en esta dinámica, exige trabajar desde distintos lugares y de manera continua sobre su actuar.

Y es que todos estos autores que aparecen en la obra reconocen que el Estado cambia, muta y se transforma permanentemente. No es el mismo Estado el que estudió Poulantzas que el que estudian Block, Mann o Migdal. El primero estudió este organismo -si así le podemos decir- en las décadas de los sesenta y setenta, mientras los otros lo estudian después de 1980, en momentos históricos distintos, además, desde lugares diferentes. Y, aunque existen elementos que se mantienen, el Estado hoy es diferente. Poulantzas -como lo hacen también los autores que aparecen en la compilación- estudian y discuten códigos de conducta y protocolos de comportamiento de una realidad y época diferentes. De allí que sea necesario invitar permanentemente a diversos autores a pensar su realidad histórica, y explorar visiones sobre lo que se vivió en aquel momento.

En breve, nos encontramos frente a un libro que nos actualiza, que rastrea los aportes recientes -durante los últimos cuarenta años- y desde diversos lugares sobre el Estado, permitiéndonos tener un caleidoscopio para mirarlo. No es, entonces, un libro que realice una defensa ciega de los planteamientos de Poulantzas, sino un texto que retoma las preguntas que se hace un clásico autor y que sirven para avanzar en la reelaboración de las categorías, tal como lo hace Jessop. Con esto, el texto cumple un papel didáctico: nos ayuda a entender el debate sobre las concepciones antiestatales y, al mismo tiempo, las que defienden y procuran su estudio permanente y su importancia en el momento actual. Nos presenta las continuidades, pero también las rupturas y reconfiguraciones de nuevas problemáticas, como hacen Block y Mann. En síntesis, retoma aquello que quedó esbozado y pendiente en la obra de Poulantzas, presentándonos un valioso contrapunteo entre los autores contemporáneos que se han propuesto en continuar la vasta empresa de estudiar al Estado.

De manera descriptiva, el texto está compuesto por nueve ensayos y seis autores. Inicia y finaliza con dos autores latinoamericanos: comienza con el trabajo de Jorge Sanmartino -quien es el compilador- y cierra con Álvaro García, un pensador boliviano que hace una defensa del planteamiento de Poulantzas para entender el "Estado, la democracia y el socialismo", recogido de una conferencia del autor en París. Además, tiene dos ensayos de Fred Block: "Más allá de la autonomía relativa: los gerentes estatales como sujetos históricos" y "La clase dominante no domina: Notas sobre la teoría marxista del Estado"; dos de Robert Jessop: "Trayendo al Estado de vuelta (otra vez): comentarios, revisiones, rechazos y redirecciones" y "El Estado y el poder"; dos de Michael Mann: "El poder autónomo del Estado: sus orígenes, mecanismos y resultados" y "La crisis del Estado nación en América Latina", y uno de Joel S. Migdal: "Estudiar el Estado".

Entre las novedades de la obra para los hispanohablantes se destacan los dos trabajos de Michell Mann -el sexto y séptimo ensayos-, del cual se cuentan pocas obras traducidas al español. Este fue el primer autor en difundir los planteamientos de Poulantzas en Inglaterra; y ha logrado desarrollar una visión de largo plazo del Estado, además de un análisis de este en varios lugares del mundo, entre ellos, la evolución del Estado en América Latina, que será complementado con la visión de García Linera. Los trabajos de Mann permiten hacer diferencias en las formas de actuación del Estado y reconocen su carácter polimorfo, insistiendo en que la configuración del Estado responde a los diversos requerimientos de la sociedad en sus momentos específicos.

En conclusión, Sanmartino y su equipo de trabajo realizan un esfuerzo por traernos a nuestro idioma una serie de textos de recién aparición, que se convierten en piezas claves para el estudio del Estado en América Latina. Esto por una triple razón: primero, vienen a reforzar la tradición latinoamericana de estudiar al Estado y que es reconocida mundialmente con los trabajos pioneros de Guillermo O'Donnell (1993), Marcelo Cavarozzi (1978) y Norbert Lechner (1981). Segundo, es un aporte a la literatura actual y a los estudiosos del Estado porque ofrecen elementos para comprender las transformaciones recientes del Estado, un objeto que, como se dijo, muta y exige permanente reflexión (Bonnet, 2007; Thwaites, 2008).

Tercero, porque el Estado hace presencia hoy en casi todas las actividades de la sociedad, lo que nos recuerda la necesidad de tener teorías de alcance intermedio (más modestas) para entender el Estado inmerso en relaciones sociales, aquel realmente existente. Y cuarto, porque es un libro de urgente lectura, sobre todo para atender los avances de la economía de mercado y la necesidad de la regulación a los privados, pues hay que protegernos del cambio climático, del avance del crimen organizado y de la devastación que ha dejado la crisis de la salud por el covid-19. Hoy se requiere recuperar lo social, se necesita un Estado activo que, a través de políticas públicas, atienda tales efectos y fenómenos.

Para finalizar, hay que advertir que este trabajo no será el último, tendrá que aparecer en los próximos años otra serie de textos que, como este, nos ayuden a mirar las diversas caras que tiene el Estado. Estamos ante un objeto de estudio que no tiene una mirada unificada, definitiva y sólida; un objeto que requiere de visiones heterodoxas, críticas y alternativas. Vendrán trabajos que, sin duda, recogerán los planteamientos hechos por los diversos autores que en este libro se presentan -como selectividad estratégica, funciones multiescalares, redes de poder o campo estratégico de lucha- y presentarán nuevas cosechas de categorías y conceptos; visiones que enriquecerán las aquí presentadas, provenientes de otros momentos históricos.


REFERENCIAS

Bonnet, A. (2007). Estado y capital. Debates sobre la derivación y la reformulación del Estado. En M. Thwaites Rey (comp.), Estado y marxismo. Un siglo y medio de debates. Prometeo.

Boron, A. (2003). Estado, capitalismo y democracia en América Latina. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. http://biblioteca.clacso.edu.ar/gsdl/collect/clacso/index/assoc/D775.dir/estado2.pdf

Cavarozzi, M. (1978). Elementos para una caracterización del capitalismo oligárquico. Revista Mexicana de Sociología, 40(4), 1327-1351.

Jessop, R. (1982). The capitalist State. Marxist theory and methods. Macmillan.

Jessop, R. (1985). Nicos Poulantzas. Marxist theory and political strategy. MacMillan.

Lechner, N. (1981a). Presentación. En N. Lechner (comp.), Estado y política en América Latina. Siglo XXI Editores.

Lechner, N. (1981b). Epílogo. En N. Lechner (comp.), Estado y política en América Latina. Siglo XXI Editores.

O'Donell, G. (1993). Acerca del Estado, la democratización y algunos problemas conceptuales. Una perspectiva latinoamericana con referencia a países poscomunistas. Desarrollo Económico, 33(130), 164-174.

Poulantzas, N. (1979). Estado, Poder y Socialismo. Siglo XXI.

Poulantzas, N. (1985). Poder político y clases sociales en el Estado Capitalista. Siglo XXI.

Skocpol, T. (2007). El Estado regresa al primer plano: estrategias de análisis en la investigación actual. En C. H. Acuña (comp.), Lecturas sobre el Estado y las políticas públicas: Retomando el debate de ayer para fortalecer el actual (pp. 169-202). Proyecto de Modernización del Estado, Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación. https://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con4_uibd.nsf/635282CFAD7C1F5B05257C4D005F3CFE/$FlLE/1_pdfsam_textos-sobre-estado-reforma-oszlak-y-otros.pdf].

Thwaites, M. (2008). Complejidades de una paradójica polémica: estructuralismo versus instrumentalismo. En M. Thwaites Rey (comp.), Estado y marxismo. Un siglo y medio de debates. Prometeo.